NI UN POLICÍA, EL MODELO MÁS SEGURO PARA LA SOCIEDAD

La CGT de Barcelona apoyamos al Banc Expropiat y rechazamos la violencia policial.

En Barcelona como respuesta al desalojo del Banc Expropiat, los tres últimos días ha habido concentraciones en el barrio de Gràcia como protesta. La respuesta policial está siendo disparar los nuevos proyectiles que sustituyen a las pelotas de goma, de tal manera que sus impactos han provocado cabezas abiertas, dedos operados, oídos sangrando, etc. y es cuestión de tiempo que revienten algún ojo. También se han dedicado a embestir con sus vehículos y golpear con las porras a diestro y siniestro. Cuando los manifestantes intentaban huir la formación policial nos ha recordado mucho a los “pasillos” que hacían los grises cuando arrinconaban a las personas en un espacio reducido y se ensañaban con sadismo para su disfrute y regocijo.

A los policías se les puede cambiar el color del uniforme o de dueño, pero no con ello se les cambia ni las costumbres, ni lo que pueda haber en su cabeza. Esta forma de actuar no solo sucede en este país, ni siquiera se garantiza que mejore con cambios de gobierno, la policía en sí misma es una maquinaria que tiene su propia personalidad, mande quien mande. Estos días en la Grecia de la “izquierda”, vemos como lanzan gases lacrimógenos sobre los refugiados y les impiden las llegadas de alimentos. En EEUU vemos continuamente a los policías disparando sobre personas con una frialdad increíble; en Méjico la corrupción económica está en la médula de su cuerpo policial, y su participación en los asesinatos de luchadores sociales como los de Ayotzinapa está al orden del día. La lista de los países y de los hechos de brutalidad policial sería interminable

La policía nos mata, lesiona y mutila cuando exigimos y defendemos nuestros derechos. Es difícil entender las cosas a las que se puede prestar una persona por un salario. Por mucho que os empeñéis en vendernos otra imagen, no podréis. No podemos ni queremos olvidar a Juan Andrés Benítez, al que asesinásteis a palos; a Pedro Álvarez, asesinado por uno de los vuestros; a los que matábais en las manifestaciones y decíais que habíais disparado al aire,; a las personas bajo vuestra custodia en la calle o en las comisarías y “se os mueren”; a todos a los que mutiláis y reventáis sus cuerpos en las manifestaciones; a las personas que lleváis ante los tribunales, sin pruebas, haciendo exclusivamente el uso de una ley totalmente injusta e irracional en que vuestra palabra tiene más valor que la de cualquier otro; a esa persecución constante y continuada que realizáis sobre aquellos tan peligrosos que pensamos o leemos, y que protestamos ante las injusticias. Que lo sepáis, somos los hijos y los nietos de aquellos que no pudisteis matar en la guerra, y aquí estamos, seguimos intentando cambiar el mundo, a pesar de vosotros y los políticos, a los que debéis vuestro sueldo. Si fuera por nosotros, en vuestra partida presupuestaria habría un CERO. Hay muchas profesiones dignas donde ganarse la vida, sin joder la de los demás.